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domingo, 4 de mayo de 2014

El Gran Gatsby: "el jugador de polo" y "el hombre del traje rosa".

The Great Gatsby (2013) de Baz Luhrmann.

Hace un año, más o menos por estas fechas, se estrenó la película The Great Gatsby de la mano de Baz Luhrmann y con Leonado Dicaprio como protagonista. La película recibió, como suele pasar con la obra de Luhrmann, unas críticas mixtas. Personalmente, debo confesar que, también a mí, la obra del australiano me provoca sentimientos encontrados; Moulin Rouge (2001) la vi cuando era un adolescente y me encantó, tendría que verla otra vez para poder repensar mi opinión; Australia (2008), en cambio, me pareció larga y pesada a pesar de su elaborado despliegue visual y su minuciosa producción; con The Great Gatsby he de decir que quedé encantado. Espectacular, vibrante y con una magnífica banda sonora, me pareció una película espléndida, que hace que la versión anterior protagonizada por Robert Redford (1974) parezca aún más insípida de lo que es. La película es un buen retrato de los Roaring Twenties (los “Locos Años Veinte”) y de sus excesos, de sus ilusiones, de sus espejismos y, evidentemente, de sus fracasos.
En los años 20, Nueva York se convierte en la heredera del potencial económico e industrial de la Vieja Europa, destruido durante la Primera Guerra Mundial.

Ninguna ciudad representa mejor el carácter vibrante y acelerado de la década de los 20.

Debo confesar, eso sí, que no he leído la novela de F. Scott Fitzgerald (1925), por lo tanto mi opinión se basa única y exclusivamente en la película y en lo que representa, independientemente de si resulta una fidedigna y elaborada adaptación del libro.

Uno de los temas centrales del film, y de eso tratará este post, es el conflicto entre la old money (las viejas fortunas) y los nouveaux riches (los nuevo ricos). Especialmente en Estados Unidos, donde no ha habido una clase aristocrática, se entiende por old money aquellas familias que durante décadas han monopolizado el poder económico y político gracias a que en su debido momento, sobre todo durante la primera mitad del siglo XIX, supieron posicionarse bien y fundar negocios increíblemente lucrativos. Peyorativamente, a veces se ha llamado a estos habilidosos millonarios robber barons (barones ladrones) en referencia a los señores feudales que en la Alta Edad Media cobraban impuestos ilegales y excesivos a sus súbditos; así pues, se entiende que las grandes fortunas tuvieron a veces un origen moralmente reprochable. En todo caso es innegable que grandes familias como los Astor, los Vanderbilt o los Gould contribuyeron al desarrollo económico de los Estados Unidos a través de la industria, la banca, el ferrocarril o la promoción inmobiliaria.

En el Gran Gatsby, la old money está representada por la familia Buchanan y en especial por el marido de Daisy: Tom Buchanan. Él evoca a los miembros de estas grandes familias que durante inicios del siglo XX y Entreguerras se dedicaban a gastar la fortuna que sus abuelos o bisabuelos habían hecho. Seguros de una posición que sus familias habían mantenido durante décadas, sus aficiones fueron las mujeres, los viajes, los yates o los deportes, en resumen una vida de hedonismo y carente que cualquier propósito o meta. En la película, Tom Buchanan tiene dos aficiones, la primera es el polo, es lo único que se le da bien y en una ocasión, Gatsby lo presenta a unos amigos como “el jugador de polo”, evidenciando que es el único mérito logrado por sí mismo, todo los demás lo ha heredado. Tom, bajo esa apariencia de descuidada familiaridad (tan americana, por cierto) es, no obstante, altivo, tosco y despectivo con todos aquellos que no pertenecen a la old money (“la fauna” como los llama) y es especialmente condescendiente con Gatsby, que percibe como un rival y sobre todo al que envidia porque tiene toda la carisma y el “don de gentes” que a él le faltan. Curiosamente, la segunda afición de Tom es su amante, Myrtle Wilson, la histriónica esposa de un mecánico, mujer que está muy lejos de ser la amante ideal para alguien “bien”; aunque poco hay que decir de esto, pues continúa siendo tema de actualidad a inicios de nuestro siglo XXI.
Tom Buchanan, "el jugador de polo".

Su vida de playboy despreocupado se inspira, en parte, en las de John Jacob Astor IV y William Kissam Vanderbilt II.

Jay Gatsby representa, por el contrario, el nouveau riche, el novato, el recién llegado a la vida de la alta sociedad que desea darse a conocer a través de una vida extravagante y de fabulosas fiestas. Pero Gatsby no es el típico nouveau riche de hortera opulencia, al contrario, bajo los oros y los oropeles se esconde un personaje instruido y educado, a pesar de que sus trajes son coloridos y llamativos (“el hombre del traje rosa”, dice Tom), los viste con exquisita elegancia y su carácter es afable y sencillo a pesar de estar constantemente rodeado de lacayos. Gatsby, y aquí va la andanada que Fitzgerald le da al sistema de clases, es un gentleman porque ha aprendido a serlo, por su venas no corre sangre de ilustres familias pero puede llegar a ser como ellos si se lo propone. Cierto que la forma en que ha hecho fortuna dista de ser “limpia”, pero a Gatsby le redime su amor por Daisy (su “sueño incorruptible”) y una vida plagada de frustraciones y penurias.
Jay Gatsby y su confiada sonrisa.

Ser un gentleman no impide sufrir ataques de nervios, sobretodo cuando se espera a Daisy.
Gatsby y Daisy.

En una de las escenas clímax de la película, Tom le reprocha a Gatsby ser un “vulgar estafador”, ignorando que muchas de las ahora dignísimas fortunas de los robber baron no cayeron del Cielo. Gatsby le contesta que lo único respetable que tiene Tom es su dinero y que ahora tienen el mismo, ergo son iguales. Pero Tom Buchanan concluye la discusión con un alegato que resume los ideales del old money: “No. Somos diferentes, somos diferentes a Usted, nacimos de manera distinta. Está en nuestra sangre, y nada de los que Usted haga, diga, robe o sueñe, podrá cambiarlo.”
"No. Somos diferentes."

Asimismo, en la película, la diferencia entre unos y otros queda también plasmada en todo el apartado arquitectónico y decorativo. En primer lugar, los Buchanan tienen su casa de campo en East Egg y Jay Gatsby justo enfrente, en West Egg. Se dice que Fitzgerald se inspiró en dos poblaciones reales, Sands Point y Kings Point (ambas en la costa norte de Long Island), que ejemplificaban el conflicto entre la old money y los nouveaux riches respectivamente. La casa de los Buchanan es una exquisita mansión “estilo federal”, con un gran pórtico corintio y cuidados jardines ornamentales. En su interior, muebles antiguos heredados durante generaciones alternan con piezas art déco recién compradas en almacenes parisinos. En resumen, todo en la residencia de los Buchanan está pensado para evocar eternidad, serenidad y seguridad; las viejas fortunas siempre han estado allí y siempre lo estarán.
La mansion de los Buchanan. Los expertos en arquitectura observaran un importante error en las proporciones, el pórtico carece de crepidoma o podium y el entablamento y el frontón pesan demasiado.

Old Westbury Gardens, la mansión que inspiró la casa de los Buchanan.

El sereno salón.

Decoración ecléctica con muebles style Louis XV, style Louis XVI y art déco.
© Warner Bros.

La casa de Jay Gatsby es presentada, por el contrario, como una inmensa y desmesurada construcción neogótica fabulosamente iluminada y repleta de muebles extravagantes y grandes pinturas. Las luces, el confeti, los globos, los mullidos cojines e incluso la piscina están destinados a evocar los excesos, las diversiones fugaces y los exuberantes y efímeros placeres. Todo es etéreo, como el decorado de una ópera, nada está destinado a durar. “Tu casa parece la Exposición Universal” le dice Nick a Gatsby, no hay, en resumen, mayor ejemplo de la transitoriedad de los anhelos humanos.
El "castillo" de Gatsby.

La desaparecida Beacon Towers, la mansión que inspiró a Fitzgerald.

Globos...

...confeti,

el Great Hall neogótico con toques asirios...

...y un órgano con intrincada decoración art déco.

Pero tanto las casas de Tom como la de Gatsby están pensadas para aparentar, para remarcar una determinada posición social, son, por lo tanto, más un ejemplo de la imagen proyectada que del alma de los personajes. Las almas del antihéroe y del héroe se representan físicamente a través de dos otros espacios. En el caso de Tom, se evidencia a través del “nidito de amor” que comparte con su amante Myrtle. Repleto de color rojo, de puntas y estampados de dudoso gusto, de lámparas recargadas, de figuritas kitsch; es un lugar adulterado, excesivo, cutre, histriónico y atormentado. En el caso de Gatsby, su alma se expresa a través de su dormitorio. Lejos de la extravagancia del resto de su mansión, el dormitorio de Gatsby presenta unas líneas depuradas y exquisitas inspiradas en la obra del decorador francés Émile-Jacques Ruhlmann. Maderas finas, esbeltas columnas, las camisas perfectamente ordenadas en el piso superior, los recuerdos de Daisy en los álbumes y sobretodo la luz verde que se ve desde la ventana representan la incorruptible alma de Gatsby.
Nick "esperando" en el pisito de Tom y Myrtle.
© 2013 Warner Bros

El exquisito dormitorio de Gatsby.
© Matt Hart.

Finalmente, en el desenlace del film la old money vence a los sueños de Gatsby. Y una vez acabado el verano, Tom y Daisy abandonan su mansión. Ni los lacayos uniformados, ni la larga sucesión de baúles y maletas, ni el mayordomo con acento francés evidencian el drama que se ha producido. No importa, las grandes fortunas y los dignos apellidos siempre estarán allí, imperturbables e incólumes. Al menos hasta que la Crisis de 1929 dé al traste con parte de ellas.
Old money.

viernes, 28 de marzo de 2014

Reportaje: DIOR SECRET GARDEN 2 by INEZ & VINOODH.

DIOR SECRET GARDEN 2 - VERSAILLES by INEZ & VINOODH.

Recuperamos la magnífica campaña publicitaria (con vídeo incluido) lanzada en junio del 2013 para promocionar la colección Prêt-à-porter Automne-hiver 2013 de Christian Dior y dirigida por los neerlandeses Inez & Vinoodh con su depurada y ascética extravagancia. Ambientada en el Grand Trianon de Versailles (del que ya he hablado), la campaña se presenta como la continuación de la del otoño de 2012, firmada por los mismos fotógrafos y que también tiene a la rusa Daria Strokous como andadora protagonista.














lunes, 23 de diciembre de 2013

El tren.


Con pocos parecidos con nuestra queridísima Renfe, uno de los protagonistas de Los Juegos del Hambre y Un mundo en llamas es el espléndido tren de alta velocidad con una decoración que recuerda a los sofisticados años 30 y 40. Es el regalo que me pido para Reyes.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Un Certain Regard.

Zhang Ziyi como "La Emperatriz Wan" en The Banquet (2006) de Feng Xiaogang. 

miércoles, 23 de mayo de 2012

The Great Gatsby (2012) de Baz Luhrmann.

Parece ser que vivimos en la era de los remakes cinematográficos, pero como es de esperar, solo algunos pocos valen la pena. Ahora le toca el turno a la célebre novela de F. Scott Fitzgerald (1896-1940) El Gran Gatsby (The Great Gatsby) que ya tiene a su espalda númeras adaptaciones cinematográficas.


El director escogido es el peculiar Baz Luhrmann, que nos ha dado obras como la curiosa Romeo + Juliet (1996), la original Moulin Rouge! (2001) o la irregular Australia (2008). El estilo del director, que siempre viaja entre el drama épico, la opera decimonónica y el histrionismo de la cultura pop, ha creado por igual adeptos y detractores, y si bien es cierto que sus películas no siempre convencen, su atmósfera resulta de lo más sugerente.

Tal como dijo un conocido, la película puede que sea mala, pero seguro que será espectacular. El tráiler parece corroborar este último punto.

En la pantalla veremos encarnando al excéntrico y solitario millonario Jay Gatsby al premiado Leonardo DiCaprio; que después de abandonar su etapa de adolescente rebelde nos ha regalado magníficas interpretaciones en The Aviator (2004) o Inception (2010).

La interpretación de la sofisticada y evanescente Daisy corre a cargo de la emergente estrella británica Carey Mulligan que descubrimos en la decepcionante An Education (2009).

No obstante, habremos de conformarnos con el sugerente tráiler porque, al parecer, la fecha de estreno no es hasta el 25 de diciembre.



martes, 21 de febrero de 2012

Reportaje: Nicole Kidman by Steven Meisel.

Inicio la sección que voy a dedicar a diversos reportajes fotográficos, principalmente aquellos aparecidos en revistas de moda.

NICOLE KIDMAN by STEVEN MEISEL
VOGUE US, June 1999.

Un exquisito reportaje inspirado en los retratos del célebre pintor norteamericano, John Singer Sargent (1956-1925).








domingo, 12 de febrero de 2012

LES ADIEUX À LA REINE

El jueves pasado se presentó en la 62 edición de la Berlinale la enésima película sobre Marie Antoinette y la Revolución Francesa: “Le adieux à la reine” de Benoît Jacquot y basada en una novela de Chantal Thomas. La más que sobresaliente Diane Kruger aparecerá en el papel de la atormentada reina que en medio del inmaculado templo solar de Versalles vive los primero tensos momentos de la Revolución. Le acompañaran Léa Seydoux, Virginie Ledoyen, Xavier Beauvois y Noémie Lvovsky.


Xavier Beauvois como Louis XVI y Diane Kruger como Marie Antoinette.

 Virginie Ledoyen en el papel de la controvertida e impopular Duquesa de Polignac.

Léa Seydoux representa a Sidonie Laborde, lectora de la reina, y es el principal narrador. 

 Marie Antoinette despidiendo a Louis XVI que parte hacia París el 17 de julio para aceptar las demandas populares.

Trailer:

Viendo el tráiler y los primeros comentarios sobre el filme yo me pregunto lo siguiente:

¿Veremos a una Marie Antoinette lesbiana?

¿Lo fue realmente?

¿Nos ofrecerá Diane Kruger la actuación de su vida?

¿Son comparables los déspotas africanos que están cayendo a Louis XVI y su familia?

sábado, 7 de enero de 2012

IMMORTALS


El otro día fui a ver la nueva película de Tarsem Singh: Immortals. Para los amantes de dicho director, el film supone una reafirmación de su innegable talento, pues Tarsem es capaz de introducirnos en un mundo de fantasía cuya belleza, originalidad y espectacularidad dejan sin aliento. Tarsem logra crear una auténtica obra de Arte, que sorprende fotograma a fotograma y en la que ya no te preguntas ¿Qué pasará? sino ¿Cómo pasará? Uno llega a la conclusión que  Tarsem es uno de esos directores que (como Fellini) o amas o odias y personalmente, yo hace tiempo (después de ver La Celda) que caí rendido a sus pies.


Es por eso, que no puedo evitar sentir cierta indignación al leer las críticas fulminantes que su último film ha recibido. Immortals es una obra de Arte, es una obra personalísima de un director que siempre ha sabido ser coherente en todas sus realizaciones y que sabe proponernos un universo del todo no convencional que puede gustarnos o no, pero cuya elaborada factura es innegable.


Entre las criticas que uno debe leer hay una clara división, las de los “profesionales” y las de los que “pretenden ser profesionales”, ambas se pueden aceptar o no, pero las segundas resultan infinitamente más molestas.


Ha habido largas divagaciones sobre si Immortals era mejor o peor que 300 o que Furia de Titanes, cuando la verdad es que la comparación resulta un tanto fuera de lugar. Es innegable que 300 ha marcado una estela en las películas de temática grecorromana/épica, y es innegable que Immortals bebe, en parte, de esta estela, pero también es innegable que quien haya visto las tres películas de Tarsem llegará a la misma conclusión: Immortals es Tarsem en estado puro. Por otro lado, que decir de Furia de Titanes, pues que es una película simplona de acción con ambientación mitológica que cambia matones callejeros por héroes clásicos; es una película que busca entretener, espectáculo puro, con escaso interés estético o artístico. Quien espere una película de acción al uso no la encontrará exactamente, lo que encontrara es una película de acción de Tarsem, del mismo modo que difícilmente La Celda podía ser una película policíaca al uso. Así pues el género es una mera excusa para auténtica recreación y experimentación formal; de hecho, la película presenta contadas escenas de acción (las justas) y curiosamente Hiperión (Mickey Rourke) aparece casi siempre soltando largas diatribas.


Por otro lado, otros han afirmado que el largometraje era vacuo, superfluo e inconsistente. Cierto es que le guión no es de los más originales y que difícilmente encontraremos en la historia un giro excepcional o un final sorprendente (algo que era más notorio en La Celda y The Fall), la verdad es que la historia es muy clásica (en ambos sentidos de la palabra) pero tal y como he dicho más arriba, lo importante no es ¿Qué pasará? sino ¿Cómo pasará? En segundo lugar, se debe reconocer que el estilo ampuloso e intenso de algunos directores (léase Sofia Coppola o Daniel Boyle) a veces les juega malas pasadas ya que el público y la crítica rara vez ven algo más que bonitas imágenes.


El hecho es que Immortals no carece de contenido y son varias lecciones las que tras púan sus abarrocadas escenas: la ambición del hombre por superar a los dioses, la fe y la venganza, la indiferencia y el idealismo, el linaje… Aunque el tema principal es sin duda la inmortalidad, aquella que no se consigue por nacimiento y a través de altisonantes títulos sino que se consigue a través de los propios actos, de lo que hacemos para marcar la historia. Dicha inmortalidad es presentada a lo largo de la película a través de dos personajes: Hiperión y Teseo. En Hiperión podemos observar su obsesión por ser recordado tras su muerte, por marcar el mundo de forma bárbara y cruel pues su gran miedo es que su nombre muera tras él. Al otro lado, Teseo es un joven sin ambiciones, resignado a morir como un simple bastardo hasta que descubre su sino: vengar la muerte de su madre. Para Teseo, la inmortalidad es una consecuencia (de la venganza y el honor), jamás una meta; asimismo el héroe pronto entiende, que ser inmortal implica un sacrificio: la muerte.


En lo referente a las actuaciones huelga decir que no resultan memorables, son correctas sin ser esplendidas. Henry Cavill, resulta un tanto mediocre así como el resto del reparto, a excepción de Mickey Rourke, cuya actuación sobresale claramente. Cierto que la película, no busca diálogos profundos ni miradas descorazonadoras, pero en los anteriores films de Tarsem este apartado brillaba más. Quizás, yo me pregunto, Tarsem esté haciendo como Visconti, que en algunas películas elegía a los actores por su presencia física en aras de favorecer una determinada estética fílmica.


En resumen,
  • Immortals es una película de autor, de visionado obligado para aquellos admiradores de Tarsem y estetas que quieran recrearse en una auténtica poesía visual.
  • no es una película de acción convencional, pero tampoco aburrirá a este tipo de público.
  • es menos reflexiva y compleja que sus dos anteriores films, pero no es tan vacua como se ha afirmado.
  • Immortals es, ante todo, una OBRA DE ARTE.