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miércoles, 9 de abril de 2014

Obsesiones Arquitectónicas: el Wuxi Grand Theatre.

Para que vean que no le tengo manía a la arquitectura de nuestro tiempo, dedico esta entrada a un espléndido edificio situado en la remota ciudad de Wuxi, China.

Wuxi Grand Theatre (2008-2012) de PES-Architects.

Su situación al lado del lago y su silueta recuerdan inevitablemente a la Sydney Opera House (1959-1973), aunque sus tejados ascendentes y alabeados tienen como referencia evidente la obra de Le Corbusier y en especial su iglesia de Ronchamp (1953-1955) y también el Guggenheim Bilbao (1992-1997) de Gehry. Asimismo, parece ser que la idea original quería hacer referencia a una mariposa volando sobre el agua, de ahí los muros transparentes. También son innegables las conexiones con la tradición china, ya sea por el extenso uso del bambú en el interior, por los pilares del foyer que recuerdan a un bosque o por el parecido que, según el punto de vista, el tejado guarda con las cubiertas de la arquitectura tradicional.
El interior de las cubiertas se encuentra repleto de luces LED © Jussi Tiainen

© Pan Weijun
 
Evidentes reminiscencias de los tejados tradicionales chinos © Kari Palsila.

El foyer © Kari Palsila.

Accesos al anfiteatro © Kari Palsila.

Sala Principal, 1800 asientos © Kari Palsila.

Sala Pequeña, 700 asientos © Jussi Tiainen.


Planta principal. Las dos salas se encuentran separadas por el foyer, del cual emergen los grandes pilares que sostienen las cubiertas.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Obsesiones Arquitectónicas: el Pabellón de China.

Pabellón de China en la Expo 2010 Shanghai (2007-2010) de He Jingtang.
Probablemente una de las más espectaculares construcciones de la China contemporánea, que tantas sorpresas esta dando en el campo de la arquitectura. Erigido para enaltecer la antigua y la nueva China durante la Exposición Universal de 2010 celebrada en Shanghai, el edificio se erige imponente y futurista en la entrada del recinto. De su aspecto se han dicho muchas cosas, que parece el antiguo tocado que llevaban los emperadores, que se asemeja a una vasija ritual ding o que los diferentes tonos de rojo (poco perceptibles desde exterior) simbolizan la "variedad dentro de la unidad". Pero más allá de ello, a mi personalmente me recuerda a una transposición, un tanto megalómana, del sempiterno pabellón de jardín chino con cuatro columnas, un elaborado envigado de color rojo y una cubierta cónica con tejas de cerámica vidriada.






domingo, 1 de septiembre de 2013

Un Certain Regard.

Zhang Ziyi como "La Emperatriz Wan" en The Banquet (2006) de Feng Xiaogang. 

sábado, 20 de julio de 2013

Chez-moi: Fontainebleau.

Cabinet de Napoléon III (1864), Château de Fontainebleau.
Acogedor y "aburguesado" despacho del emperador francés en Fontainebleau, palacio que sirvió de residencia a la corte imperial de mediados de junio a mediados de julio durante casi todos los años de 1852 a 1870. Los soberanos llevaban aquí una vida cómoda y mundana donde el protocolo se relajaba considerablemente. Cada semana, como se hacia también en la Compiègne en otoño, recibían una série, es decir un grupo de invitados (alrededor de 60) que representaban lo mejor de la sociedad (artistas, escritores, políticos, diplomáticos, científicos...). El gabinete del Emperador ha sido recientemente inaugurado después de una larga restauración y se sitúa en la planta baja del Gros Pavillon, justo al lado del Musée Chinois de la emperatriz Eugénie. Los soberanos preferían pasar el día a día en estas estancias en vez de en sus apartamentos oficiales, razón: su aspecto más acogedor y el cómodo y directo acceso al jardín y al lago.

Cabinet de travail de Napoléon III © Château de Fontainebleau
Gros Pavillon junto al Étang des Carpes.
Grand Salon du Musée chinois de l'impératrice Eugénie © RMN (Château de Fontainebleau)/Gérard Blot
Grand Salon du Musée chinois de l'impératrice Eugénie © RMN (Château de Fontainebleau)/Gérard Blot

lunes, 10 de octubre de 2011

Efemérides. 10 de octubre de 1911.

Sala de la Suprema Armonia (Tài Hé Diàn), Ciudad Prohibida de Pekín.

El 10 de octubre de 1911, es decir hace 100 años, empezaba en la China Imperial la llamada Revolución de Xinhai. Las causas fueron varias, pero la base del descontento social y político era el atraso de las anquilosadas estructuras imperiales frente al potencial de Occidente, pues, durante el último medio siglo, la otrora todopoderosa China había sido repetidamente humillada por Reino Unido, Francia, Rusia, Alemania, Japón...

La errática y reaccionaria política de la Emperatriz Regente Cixi (1861-1908) no supo evitar el colapso de uno de los grandes imperios de la historia. Su sucesor, el Emperador Pu Yi, de tan solo 5 años, tuvo que abdicar el 12 de febrero de 1912. En menos de un año China se había transformado en una república, a costa de una larga guerra civil que no terminaría hasta 1949. China terminaba con la dinastía Qing, que había durado más de 200 años, y con un legado imperial de casi siete siglos para convertirse en la primera república moderna de Asia.

sábado, 31 de julio de 2010

SHANGHAI SE PONE LAS PILAS.

Que Shanghai es una de las urbes con uno de los crecimientos más rápidos y alucinantes del planeta no es ninguna novedad. Tampoco lo es el hecho que represente la veloz entrada del capitalismo a una China cada día menos comunista.

Novedad es, que durante varios meses se esté celebrando en la ciudad la Exposición Universal del 2010. El certamen abrió el 1 de mayo y cerrará el 31 de octubre. Curioso es, precisamente, que Shanghai celebre la Expo en 2010, justo veinte años después de que la ciudad iniciara a pasos agigantados su camino hacia la modernidad.

Monumental Pavellón de China, la llamada Corona de Oriente, en la Expo 2010.



Shanghai está dividida en dos mitades por el rio Huangpu. Al oeste se encuentra el casco antiguo con las Concesiones Británica y Francesa -pasados ecos del colonialismo- que nos recuerdan que hasta los años treinta fue la llamada Perla de Oriente, una de las urbes más cosmopolitas y canallas de Asia. El paseo del Bund, con sus antiguos bancos, hoteles, clubs y establecimientos de origen británico representa este período. Pero al otro lado del río en el distrito de Pudong ha nacido la Shanghai moderna.

Pudong fue durante décadas un suburbio donde se hacinaban en estrechas chozas las clases bajas de la ciudad, separadas, por el río, de la centelleante zona colonial. A partir de 1990, las cosas cambiaron. Con el final de la Guerra Fría y las reformas financieras del presidente Deng Xiaoping, China se abrió al capitalismo y Shanghai fue su avanzadilla.

Hace exactamente veinte años de se empezó en Pudong (declarada el mismo año Zona de Economía Especial) la construcción de la Oriental Pearl Tower (468 m), que, inaugurada en 1994, representa el inicio de una carrera hacia las alturas y hacia la modernidad que ha convertido Pudong en el distrito más espectacular del país.
Pudong se ha transformado en uno de los principales núcleos comerciales del continente asiático y en cierto modo lidera la apertura económica, social y política del país. Alrededor del la Oriental Pearl Tower, se desarrolló -y se desarrolla- a una velocidad vertiginosa una jungla de ultramodernos rascacielos, hotel de lujo y tiendas chic de grandes firmas europeas.

En el año 1999 se finalizó la exuberante Jin Mao Tower (421 m), que se convirtió en el edificio más alto de la ciudad y que aloja el extraordinario hotel Grand Hyatt Shanghai en sus últimas 34 plantas (del piso 53 al 87). El título le duró poco, ya que en 2008 se terminaba el Shanghai World Financial Center (494 m).

La Jin Mao Tower.


El espectacular atrio del hotel Grand Hyatt Shanghai.


El SWFC (su abreviatura) presenta líneas extremadamente puristas y elegantes que lo han convertido en un edificio muy admirado por diversos críticos y profesionales. El rascacielos es el más alto de China, título que durante décadas habían ostentado las construcciones de Hong Kong. Ha sido, además, durante dos años (2008-2010), el edifico más alto del mundo hasta que éste enero fue sobrepasado por el monumental Burj Khalifa (828 m) en Dubai (ciudad que ha experimentado un desarrollo parecido a Shanghai).

Siguiendo a su compañera la Jin Mao Tower, el SWFC también aloja en sus últimas plantas (del piso 79 al 93) un hotel de súper-lujo, el Park Hyatt Shanghai. Hay además un observatorio abierto al público en la cima del edificio, a 474 metros de altura.

El dramático SWFC, apodado el Abrelatas, detrás la Jin Mao Tower.



Evocadoras siluetas de ambas torres.


Pero a Shanghai no le basta, no le basta con ser una de las ciudades más fascinantes de Asia, con hospedar una Exposición Universal, con tener dos aeropuertos internacionales, con tener un tren lanzadera que alcanza los 400 km/h, con tener un barrio financiero futurista, con tener algunos de los edificios más altos del planeta…..Shanghai, está preparándose para tener tres mega-rascacielos. Aunque no puede competir con Dubai, está planeando construir la Shanghai Tower (632 m), que completará el dúo de la Jin Mao Tower y del SWFC.

El trío de la Jin Mao Tower, el SWFC y la Shanghai Tower, en un segundo plano aparece la Oriental Pearl Tower.


La torre, de forma espiral y caprichosa, se empezó en 2008 y se terminará en 2014. Falta ver que pasará con la Shanghai Tower si la crisis golpea China. Aunque al paso que va el gigante asiático, probablemente la crisis ya haya muerto atropellada.

El futurista distrito de Pudong al otro lado del río Huangpu.