jueves, 17 de febrero de 2011

Aivazovsky versus Monet

Dos formas de entender el Arte que resultan, ambas, espectaculares.

Iván Konstantínovich Aivazovski (1817-1900) gozó de un enorme éxito a lo largo de toda su carrera, de claras tendencias academicistas se convirtió en el buque insignia del arte oficial ruso del siglo XIX. Su carrera estuvo sembrada de medallas y honores y su pintura fue muy admirada por la Familia Imperial rusa.

Claude Monet (1840-1926) fue ante todo un pintor polémico, un inventor y un renovador. Toda su vida y obra se consagró a la búsqueda de una nueva experiencia estética, a la disolución de las formas para presentarnos una explosión de color, una atmósfera brumosa. Monet eliminó las anécdotas y las narraciones que Aivazovsky incorporaba, su obra solo es pintura, estética, no hay moral, no hay historia, es el Arte por el Arte.

Aivazovsky, Ivan Konstantinovich (1817-1900) - La novena ola, 1850. Museo Ruso, Sankt Petersburg.

Monet, Claude - 1872, Impression, soleil levant. Musée Marmottan, Paris.

Dos formas de entender el Arte, detallismo y disolución, narración y estética, éxito y transgresión. La virtud de ambos pintores: cautivarnos.

jueves, 27 de enero de 2011

Ut Pictura Poesis: John Atkinson Grimshaw.

John Atkinson Grimshaw (1836-1893). Descubrí este pintor hace unos meses por casualidad y la verdad: me dejó boquiabierto. Curiosamente, dedicó toda su carrera artística a experimentar con un género relativamente inexplorado: los paisajes urbanos (y casi-urbanos) nocturnos.

Si la pintura nocturna se vincula sobre todo al Romanticismo y a la idea del Sublime; la pintura urbana tiene una función más documental, la de retratar los esplendores de las grandes urbes, y el género tuvo su auténtico despegue en el siglo XVIII con grandes representantes como Canaletto o Bellotto.

Pero Grimshaw nos ofrece una pintura nostálgica y enteramente victoriana. Sus vistas son melancólicas, con una luz atmosférica y densa que todo lo invade pero que debe dejar paso a los pequeños centelleos de la ciudad. Las obras de Grimshaw son mágicas y están dotadas de una profunda melancolía y soledad. El pintor retrata una sociedad que avanza de forma pesada hacia la modernidad a través de una urbe que se vuelve impersonal y fantasmagórica. En las pinturas siempre hay un camino que diminutos (y anónimos) personajes recorren entre luces y sombras.

En resumen, una obra sorprendente, con una luz tétrica y espectacular que consigue recrear rigurosamente a las urbes que mutan y a la sociedad que no sabe adónde va de la segunda mitad del siglo XIX.
Whitby Harbour by moonlight (1867) de John Atkinson Grimshaw. Colección particular.

A moonlit lane (1874) de John Atkinson Grimshaw. Colección particular.

Liverpool from Wapping (circa 1874) de John Atkinson Grimshaw. Philadelfia Museum of Art.

Nightfall down the Thames (1880) de John Atkinson Grimshaw. Leeds City Art Gallery.

Hampstead (1880) de John Atkinson Grimshaw. Colección particular.

Shipping on the Clyde (1881) de John Atkinson Grimshaw. Museo Thyssen-Bornemisza.

Blackman Street, London (1885) de John Atkinson Grimshaw. Colección particular.

October Gold (1889) de John Atkinson Grimshaw. Colección particular.

A lane in Headingley, Leeds (s.d.) de John Atkinson Grimshaw. Colección particular.

Lane in Cheshire (s.d.) de John Atkinson Grimshaw. Colección particular.

Salthouse Dock, Liverpool (s.d.; varias versiones) de John Atkinson Grimshaw. Colección particular.